ME OLVIDARÉ. Autor. Azul Osorio


 

 

Yo ya hice hasta lo imposible y tú solo juegas con mi cariño.

Ya te di hasta lo que no tengo y ni así eres feliz conmigo.

No es algo que me merezca y tú eres nadie para darme este castigo.

Que cada quien de la vuelta y se vaya por su camino.

Reconozco que perdí y tú ya no eres parte de mi destino.

Prefiero saberte lejos y yo buscar lo que nunca encontré contigo.

 

Tú nunca me supiste comprender y me apena el tiempo perdido.

Yo solo quería amarte y darte lo que nunca habías tenido.

Y ahora resulta que nada importa y menos lo que he sentido.

Me voy con el alma rota y también con el corazón partido.

Acepto que no sufrí nunca lo que a tu lado ahora he sufrido.

Quizá en otros brazos conseguiré lo que contigo no he conseguido.

 

Pero a donde vayas siempre recuerda y si se te olvida verás.

Que no hay amores perfectos porque uno solo tiene que amar.

Que no siempre lo que entregas es lo que recibirás.

Pero dudo que encuentres amor sincero como el que dejas atrás.

Abrá millones de cosas y amores que te encontrarás.

Pero cariño sin interes te apuesto que no lo hayarás.

 

Me olvidaré de tu nombre y me olvidaré que un día exististe.

No quiero que me recuerdes cuando la soledad te acaricie.

Me olvidaré de todos los sueños de algún día ser felices.

Fue mejor así o de lo contrario los dos seríamos infelices.

No quiero saber si eres feliz o si tal vez te encuentras triste.

Tú riete de mi dolor y yo veré como escondo mis cicatrices.

 

La Princesa De Las Poesías ❤

HIEREME. Autor. Azul Osorio


 

Me hiciste ciego, me convertiste en sordo.

Me hiciste renacer con una sola de tus sonrisas.

Haciéndome entrar a tu bendito mundo.

Para despúes despertarme y ver mis sueños trizas.

Metido en un laberinto con los ojos vendados.

Dónde sólo quedan los escombros y cenizas.

 

Yo no puedo hacerle daño a quien amo.

Sería como hacermelo a mi mismo.

Cómo voy a herirte si por ti doy mi vida.

A pesar de todos tus desprecios y tu egoismo.

Por encima de mi alma destrozada.

Asumíendo tu arrogancia y tu cinismo.

 

Hiéreme

más de lo que lo has hecho.

Arráncame el corazón pausadamente.

Llevame hasta el dolor más profundo.

Para que pueda dejar de amarte eternamente.

Juega conmigo hasta que te canses.

Hazme olvidar que te adoré perdidámente.

 

Que no quede huella de todo lo que siento.

Y que el dolor borre cada beso que me diste.

Para arrancar poco a poco el sentimiento.

Que mi tristeza purifique lo que hiciste.

Quiero secar cada gota de tu recuerdo.

Hasta olvidarme por completo que exististe.

 

Hiéreme

hasta que ya no puedas hacer daño.

Hiéreme una vez más con tu bendita franqueza.

Es hora que acabes con lo poco que queda.

Para soltar las últimas lágrimas de tristeza.

No merezco ni un poco de compasión.

El precio a pagar por enamorarme de un alma seca.

 

Hiéreme

para que te arranque de mi alma.

Me ayuda ver como destrozas mi corazón.

Soñé ser feliz y me sumiste en un frío abismo.

Donde perdí mi cordura y me quedé sin la razón.

Y dejé a todos los que de verdad me amaban.

Por venir a colgarme de una falsa ilusión.

 

Cambié la realidad por la fantasia.

Creyendo que todo lo que hacías era perfecto.

Veía por tus ojos y escuché por tus oídos.

Metido entre tu mundo como adolecente inquieto.

Adicto a cada mandamiento tuyo.

Enamorado de la causa y adolorido del efecto.

 

El golpe ha sido fuerte, muy fuerte.

No tengo paz en mi alma que solo llora.

No sé si luchar contra tu recuerdo o tu olvido.

Si cada segundo que pasa mi amor por ti te añora.

Me puedo pasar la vida intentando olvidarte.

Pero mi corazón te ama, te extraña, te adora.

 

La Princesa De Las Poesías ❤

¿PORQUÉ?. Autor. Azul Osorio


 

Cuantas ganas de olvidar…
De olvidarme de ti… de olvidar lo que fuimos…
Como deseo enterrarte…
Enterrar lo que siento… enterrar mi cariño…
No me arrepiento de nada… Solo del día que te conocí…
Maldita suerte la mía…
Porque solo a ti te debo mi sufrir…
Te entregué lo mejor de mi…
Desde siempre te quise tanto… no sé porqué eres así.
Verdad de Dios que no puedo secar mi llanto…

Como quisiera arrancar…
Arrancarte de mi… y nunca haberte conocido…
Daría la mitad de mi vida…
Por borrarte de una vez… para seguir con mi destino…
Porqué me fijé en ti…
Te quise y tú sabes cuanto… no sé cómo seguir sin ti…
Este dolor seguirá no sé hasta cuando…
Nunca quise verte partir…
Te juré amor ante todos los santos… y ahora te vas sin mi…
Maldito dolor que ya no lo aguanto…

La Princesa De Las Poesías ❤

DESPUÉS DE LOS EXTRAÑOS. Autor. Azul Osorio.


 

 

Puede ser que me estuviera escuchando.

Quien me robó el aliento con un beso.

Él que conoció lo inocente de mi alma.

Al que imploré ver en las noches con mis rezos.

 

Y si acaso un día encuentras lo que escribo.

Sabrás que por ti siempre han sido mis poemas.

Que fuiste el único amor que entro a mi vida.

Por el que conocí el amor y también las penas.

 

Y si descubres lo que hay en mis sentimientos.

Y te das cuenta que mi amor por ti no acaba.

Que con los años el amor se hizo más fuerte.

Quise olvidarte pero más te recordaba.

 

Cúantos amores se crusaron por mi vida.

Y busqué el sabor de tu amor en otros labios.

Que por un tiempo lograron confundirme.

Y hoy en el olvido se han quedado condenados.

 

Quise entregar mi corazón a otras miradas.

Con la esperanza de sacarte de mi mente.

Pero ya ves que de eso nunca logré nada.

Y solo comprobé que te amaré por siempre.

 

Lloré y rogué por encontrarnos nuevamente.

Por que tus ojos y los míos se cruzaran.

Y me he puesto la misma ropa de aquel día.

Aquel día cuando te dije que te amaba.

 

Hasta ayer nuestros caminos se encontraron.

Y nuestros ojos se miraron nuevamente.

Y te he mirado con los nervios de hace años.

Cuando declaré mi amor por ti inutílmente.

 

Y hoy tus ojos dicen más de mil palabras.

Y tus gritos de dolor se ahogan en los nudos.

En los nudos que causan dolor en tu garganta.

Los que declaran que olvidarte no se pudo.

 

Mis sentimientos por ti siguen siendo fieles.

Te he amado, te amo y te amaré.

Después de todo, después de los extraños.

El amor sigue intacto como la primera vez.

 

Me fue díficil caminar sin ver tu rostro.

Y me dolió estar tan lejos de tu abrigo.

Pero mi amor ha sido fuerte ante los años.

Aunque lloraba cuando me moría de frío.

 

No pido nada por que lo he tenido todo.

Y soy feliz con el amor que fue imposible.

Entre mis sueños me entregué miles de veces.

Lo que soñé contigo ahí lo hice posible.

 

Dentro de mi tu amor se quedará guardado.

Lo pongo a salvo de la gente o de las fieras.

Lo guardaré por que no confio en nuestras manos.

Y hoy sólo Dios podrá impedirme que te quiera.

 

 

 

 

 

REALIDAD. Autor. Azul Osorio.


 

¿Cómo le hablo a quien no sabe oír?.

¿Cómo pregunto a quien no sabe hablar?.

¿Cómo pretendo salvar algo muerto?.

¿Y cómo se ama a quien no sabe amar?.

 

¿Cómo se puede beber sin tomar?.

¿Cómo se abraza algo que nunca nació?.

¿Cómo reirse si quieres llorar?.

¿O cómo extrañar algo que nunca existió?.

 

No… a veces no se encuentra la razón.

A veces buscas lo que no se te perdió.

A veces con sal se deben curar las heridas.

Y no creerse dueño de lo que jamás te perteneció.

 

Muchas veces de rodillas supliqué piedad.

Intentando alcanzar el compromiso con tu libertad.

Y tuve sed entre tus zonas deserticas.

Y llegué a ser crusificada por tu voluntad.

 

Había un abismo y no encontré salida.

Había dolor en tus ramos de espinas.

Era reír afuera y llorar a escondidas.

Y finjir que estás bien en todas las esquinas.

 

Nunca fue una pesadilla era mi triste realidad.

Pero tenía que ser feliz frente a los demás.

Mientras tú en tus manos jugabas con mi vida.

Cúando con clemencia te pedía que no me hirieras más.

 

Soy la misma que enloqueció por tu amor.

Soy la que tuvo miedo de perder tu cariño.

La que poco a poco por tu frialdad su alegría perdió.

La que perdió la dignidad y ahora llora como un niño.

 

Soy un ser con el alma perdida.

No tengo paz y ya no tengo vida.

Mi cuerpo sangra por tantas heridas.

Mi castillo de princesa se hizo sólo fantasía.

 

Hoy sólo quiero que te vayas lejos.

Me hace daño verme en tu mirada.

Vete de mi y al salir cierra la puerta.

Quiero quedarme dentro reducida a nada.

 

Por Dios te ruego que me déjes sola.

Tu trabajo conmigo quedó terminado.

No te quedes a ver en lo que me has convertido.

Si tu sueño de verme sufrir ha sido realizado.

 

Puedes ir como si nada a gozar de tu vida.

Tienes la oportunidad de no tener tus alas cortadas.

Y vuela alto para que mi recuerdo no te alcance.

Y no tengas que regresar por que no encontrarás nada.

 

Vete ahora por que aún estás a tiempo.

No hagas a que se despierte mi furia lastimada.

Déjame verte marchar con tu sonrisita en los labios.

No puedo destrozar a quien por antes mi vida daba.

 

Se te hace tarde y yo no tengo nada que perder.

Puedo vengarme de ti si se me da la gana.

Puedo cobrarte por estás heridas.

Y hacerte pagar por cada una de mis lágrimas.

 

 

LA CULPA NO FUÉ MÍA. Autor. Azul Osorio


 

Yo sé bien que te irás.

Y en otro lado buscarás.

Y besarás sus manos y creerás que son las mías.

Sé que te marcharás.

Que me vas a dejar.

Y que me dejarás con el alma vacía.

 

Sé que vas a intentar.

En sus brazos soñar.

Realizar esas cosas que soñaste conmigo.

Sé que te alejarás.

Y al irte te llebarás.

La mitad de mi alma y será mi castigo.

 

Sé que no volverás.

Que en otro lado estarás.

Revivíendo el momento désde tu partida.

Y quizá te reirás.

De mi amargo penar.

Por el llanto amargo que dejó tu despedida.

 

Y qué me dices de ti.

Sé que vas a sufrir.

Y te maldecirás por el resto de tus días.

Nunca serás feliz.

Te maldigo a ser un infeliz.

Mi pena es grande y la tuya no será menor que la mía.

 

Dimé qué es lo que harás.

Cómo vas a arreglar.

Cuando la hagas tuya y le digas mi nombre.

Cómo piensas borrar.

Cómo piensas pagar.

Cuando el destino una a una por mi te las cobre.

 

No me vas a olvidar.

De mi te acordarás.

Cada vez que le des una mirada al cielo.

Siempre vas a mirar.

El azúl en tu pintar.

Por un amor como el mío no tendrás consuelo.

 

Sé que me perderé.

La dicha y el placer.

De verte pagar el principio de tus mentiras.

Entonces me reiré.

Y también me burlaré.

Porque entonces verás que la culpa no fué mía.

 

Sus manos acariciarán tu piel.

Podrás tener una luna de miel.

Dormirás con otra pero soñarás conmigo.

En sueños me buscarás.

Pero no me encontrarás.

Y llorarás al despertar y no me tengas contigo.

 

Te mirarás al espejo.

El reflejo será un pobre viejo.

Porque no tarda que tus años te pasen factura.

Te vas a arrepentir.

Hasta me vas a maldecir.

Cuando veas que de tus males solo yo soy la cura.

 

Sé que me ofenderás.

La muerte me desearás.

Me odiarás por amarme como a nadie en tu vida.

Pero ahí seguiré.

Como fantasma imprecnado a tu piel.

Hasta lograr que por mi amor te pongas de rodillas.

 

Y entonces volverás.

Por fin regresarás.

A buscar la mujer que un día dejaste perdida.

Pero no me hayarás.

Buscarás y no me encontrarás.

Porque cuando te fuiste a otro le entregué mi vida.

 

 

EN LAS SOMBRAS DE UNA TRISTE CANCIÓN. Autor. Azul Osorio


 
Le ofrecí las estrellas, mis días y mis noches.
Y por encima de eso se marchó.
Le ofrecí mi sonrisa, mis poemas y mis canciones.
Y como quiera un día me dijo adiós.
 
Le pedí me salvara, su protección sin reproches.
Y con sus hechos fríos me lo negó.
Le entregué todos mis sueños, todas mis ilusiones.
Y no fué capaz de amarme como lo amé yo.
 
Dijo que mi amor era poco, que eso no le bastaba.
Que quería más, que mi amor no era lo que él soño.
Que quedarse conmigo, era como quedarse sin nada.
Se fué en un vuelo por la madrugada y en mi dolor no pensó.
 
Acabó con mis sueños, con un solo de sus golpes.
No valieron de nada mis suplicas llenas de amor.
Lo que tenía conmigo ya no era suficiente.
Y se fué en busca de encontrar algo mejor.
 
Yo le amé más de lo que lo habían amado.
Ahora entiendo que ese siempre fué mi error.
Porque sabía que lo amaría por encima de todo.
Y confiado en mis sentimientos se largó.
 
Y ahora que hago yo con este inmenso dolor.
Que me desgarra el pecho.
Que me quiebra los huesos.
Que desangra a mi pobre corazón.
 
Y es que yo no sé vivir sin su amor.
Si lo vi como a un heroe y resulto ser cobarde.
Ahora me arden las penas ahora me hierbe mi sangre.
Mientras tanto él es feliz con mi dolor.
 
No le perdono, aunque suplique, aunque se arrastre.
Si sabía que se iría y todavía me ilucionó.
Pintandome un mundo lleno de arte.
Dibujando la mentira donde triunfaría el amor.
 
Y mis lágrimas brotan sin cesar en las sombras.
En las sombras de una triste canción.
Y mi fe se termina y mi esperanza se agota.
En la canción que un día escribí para los dos.
 
Pero el daño está hacho, ya no puedo hacer nada.
Lo que falta es arrancarlo de mi corazón.
Del corazón que aún lo ama y entre sueños reclama.
Porque si lo amaba tanto, mi amor nunca le importó.